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Sindicalizada del SME es acosada laboral y sexualmente en su trabajo.

Sindicalizada del SME es acosada laboral y sexualmente en su trabajo.

El 15 de febrero pasado se publicó un relato que denuncia el acoso laboral y sexual que vive una integrante femenina del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) por parte de un nuevo jefe externo, no agremiado quien se encuentra en México como refugiado político.

La sindicalizada es ex miembro de los más de 100 electricistas de “LyFC” que se levantaron en huelga de hambre en el año 2010 para defender sus trabajos. Hasta ahora el sindicato y su empresa cooperativa ha evadido los protocolos debidos, provocando que la víctima siga compartiendo espacio laboral, lo que podría estar re victimizando a una trabajadora, a la que le han hecho sentir que su error es actuar con dignidad, vestir modesta y no asentir positivamente a las sugerencias sexuales de quien fuera su patrón.

Es necesario destacar que las influencias del acosador, son evidentemente grandes por lo que la víctima luego de haber denunciado legalmente fuera y dentro de su cooperativa, no solo teme por su trabajo, sino también por su seguridad.

La empresa en cuestión es una sociedad cooperativa, creada por los miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) luego de más de diez años de lucha para sostener a los trabajadores que perdieron su sustento cuando el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa decidió declarar en quiebra a “Luz y Fuerza del Centro” (LyFC) organismo público que distribuía los servicios de energía eléctrica, en Zona Metropolitana del Valle de México y algunos municipios de los estados de Hidalgo, Michoacán, Morelos y Puebla, empresa llamada “Cooperativa LF del centro” con sede en Av. Río de Guadalupe 54, Col. San Pedro el Chico. 07480, Alcaldía GAM.

El acusado y victimario lleva el nombre de Sergio Daniel Martínez Beltrán quien saliera huyendo de Bolivia luego del golpe de estado en 2019 en el país vecino.

Una vez en México lo emplearon como director general en la “Cooperativa LF del Centro” por lo que comenta la afectada, “posiblemente sin permiso o licencia de trabajo para laborar en México”; indica con esto una alerta al Instituto Nacional de Migración para que tome cartas en el asunto, “pues tampoco es clara ni transparente la forma en cómo se llevan a cabo sus pagos y la vía de cómo se le paga, a cuánto ascienden sus percepciones que recibe mensualmente, por parte de esta cooperativa”. así indicó la acosada.

Lo primero que usted, el lector puede encontrar sobre este caso es un blog en el servicio de bitácoras en línea Blogger con el título de ¿Y si me pasara a mí? Donde el escritor cuenta la historia en tercera persona de este lamentable caso; Nos relatan como es que una mujer con un cargo nuevo es rebajada moralmente por un patrón, iniciando el acoso con peticiones inusuales para el actuar laboral y con intermitentes comentarios de carácter sexual y constantemente anteponiendo la supuesta ineptitud de la acosada, lo que infiere por supuesto la posibilidad de perder su nuevo cargo o su empleo. 

Se expone su lamentable vivencia en este texto a lo que les mostramos ahora algunas citas, donde se va observando el creciente acoso, que como nos cuenta la víctima en un inicio no sabía identificar, ni siquiera concebía cual debía ser su actuar ante las circunstancias, por ejemplo “…diciéndole que se pusiera a dieta, que se vistiera muy coqueta para que sus compañeros le dieran todo lo que ella les pidiera, (la empresa en su mayoría, está constituida por hombres).”

Y es que, en muchas empresas, se justifica los comportamientos sexistas como una forma de relación laboral o de venta para beneficio de las áreas laborales, por lo que es difícil para muchas víctimas identificar la denigración a la que se les obliga por no entrar en conflicto con los patrones y por tanto mantener así sus empleos, no es el caso de esta mujer sindicalizada que ahora lucha por su dignidad y derechos.

En el relato se cuenta sobre un viaje de carácter laboral “…hubo una cena y en la mesa él no le quitaba la vista, lo cual la incomodaba mucho e intranquilizaba… …Le comenzó a mandar mensajes lascivos e incómodos como que era una “golosa” y “saboreaba muy rico”…” El relato continua, y cuenta que no paró ahí, los insultos e insinuaciones siguieron y que buscó la forma de irse a solas con ella al Hotel, sin embargo ella logró ayuda de uno de sus compañeros para evitar estar a solas con él y aun así insistió.

“Una vez en el hotel, se encerró y no salió, tocaron la puerta y ella no respondió, en seguida el director le mandó mensaje diciendo “¿ya estás haciendo chis?”, así de literal y ofensivo, invadiendo totalmente su intimidad.”

El suceso que la llevó a denunciar fue cuando el acoso laboral y sexual fueron combinados y condicionados:

“…necesito que utilices tus redes sociales personales para atraer a nuevas personas, necesito que te tomes fotos sexys y las publiques para atraer a los hombres, tienes que seducirlos para hacer nuevos clientes y enlaces con otras empresas y organizaciones”, y haciendo hincapié en que tenía que hacerlo porque él iba a estar monitoreando sus redes sociales personales asegurándose de que lo hiciera y si no lo hacía se atuviera a las consecuencias.”

Al final del escrito se menciona que “…hay antecedentes de otras víctimas que pasaron por situaciones similares en esa empresa y con el mismo sujeto, aunque no fueron denunciadas por razones desconocidas…”, sin embargo, la victima nos contó que ella le teme a las influencias de este personaje.

Todo esto es reiterado en la denuncia que presentó la victima el 25 de enero de 2021 ante la Fiscalía de Investigación de Delitos Sexuales, cuyo número de carpeta omitiremos para evitar el mal uso por personas ajenas a este proceso, por lo que esperamos que la Coordinadora General de Investigación de Delitos de Género y Atención a Víctimas, Laura Borbolla Moreno, haga valer su cargo con este caso y no solo con los casos populares en los medios.

Este caso se convierte también en una llamada de atención al caso, a la Fiscalía General, en especial a la Lic. Ernestina Godoy Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México para prevenir delitos más graves, puesto que es evidente que su grado de impunidad ha trascendido al país de Bolivia.

Lo más lamentable de este relato, es que la víctima ha encontrado obstrucciones en su caso, malas miradas por sus compañeros y múltiples desprecios y deslealtad por parte de un espacio laboral y un sindicato al que ella siempre le ha demostrado lealtad, de tal forma que desde hace casi 12 años había puesto en riesgo hasta su vida por los acuerdos y por las propuestas de sus dirigentes.

María Isabel de la Rosa López es el nombre de la víctima, quien participó en una de las protestas más riesgosas, una Huelga de Hambre, donde más de 100 ex trabajadores de “Luz y Fuerza del Centro” representaban en ayuno parcial al sindicato del SME que rechazó la pobre indemnización que ofrecía el Gobierno de Calderón Hinojosa, luego de haber quebrado ilegalmente en el año 2009,  al organismo público descentralizado como lo era LyFC, para entregarle la responsabilidad del servicio y los presupuestos a una empresa paraestatal famosa por sus cobros altos, como lo es la Comisión Federal de Electricidad, CFE por sus siglas.

A Isabel la puedes encontrar en un video grabado el 22 de Mayo de 2010, luego de 20 días de huelga de hambre donde sus únicos nutrientes provenían de agua con miel; ella cuenta sobre sus estragos físicos, mareos, fuertes dolores de estómago, baja presión y debilidad con cada día que pasaba.

En esa entrevista, declara que sus motivos de arriesgar la salud y la vida misma al ser partícipe de la Huelga de hambre, es porque “no es justo que de la noche a la mañana los dejaran… …sin sustento”, y que además de ello, habían sido boletinados los ex trabajadores de LyFC, encontrando que al buscar otros espacios laborales a pesar de su experiencia y su título en Comunicación y Periodismo por la UNAM, se le rechazara por su adición al SME.

Llama la atención que en la página de facebook del SME, invitan con cartel para participar en las manifestaciones del próximo martes, el llamado #8M (8 de Marzo) durante el marco del día internacional de la mujer; en la gráfica resaltan las consignas de “vivas nos queremos, la violencia venceremos”.

Derivado de este caso Brigada Informativa Altavoz declara lo siguiente:

– En primera instancia apoyamos la Igualdad y Equidad de Género en todos los espacios, especialmente en los laborales ya sean de carácter público o privado, puesto que este pensamiento social busca que se reciban los mismos derechos, beneficios, igualdad de oportunidades, mismas sentencias y el ser tratados con el mismo respeto; evitando así las promociones por preferencias de sexo o los despidos por sus condiciones naturales genitales; siendo denigrados los trabajadores y a veces degradados por prejuicios.

– Aborrecemos los comportamientos que involucren la violencia ejercida con alevosía y ventaja de poder, especialmente en los espacios laborales, ya sean aquellos que comprendan el “Mobbing” (Acoso laboral) o cualquiera de los actos que vulneren los derechos legales del trabajador, especialmente si estos vienen de los órganos de defensa laboral como lo son los sindicatos.

– Sentenciamos el acoso sexual, que es un acto de violencia verbal, psicológica o física ejercido desde las condiciones de poder de una persona sobre otra, donde se infieren los actos sexuales pero se ejerce sobre cualquier individuo subordinado, sin distinguir esta violencia en sus sexos o/y sexualidad. Y señalamos especialmente aquella que viene de la percepción machista, idea denigrante para la inteligencia humana pues es un abuso alevoso por la lamentable creencia de que la mujer acosada o abusada perderá credibilidad en un sistema que demuestra y acepta ser patriarcal.

– Detestamos la traición, principalmente aquella que se usa por un fin individual, aquella que viene de los que se dicen ser de pensamiento progresista y que son capaces de hacer ojos ciegos y oídos sordos, ante la oportunidad de castigar a los que ejercen la corrupción como ejercicio de acumulación económica, de poder o como un escudo para proteger sus intereses personales y no los intereses que ayudan a una vida social mejor o como en este caso, que busquen un espacio laboral estable y en paz.

Sobre el Autor

Lilian Hernández

Diseñadora gráfica por profesión, fotógrafa por amor y activista por convicción. Licenciada en Diseño y Comunicación Visual (FESC, UNAM). Cofundadora del Colectivo Brigada Altavoz y promotora de proyectos como el Festival Tortillas con Chile y Brigada Informativa Altavoz. Comprometida con la vida social, ambiental y política de México, ha generado y colaborado contenido gráfico, digital y audiovisual para distintas acciones y movimientos sociales.