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Aguantar la austeridad, ¿hasta cuándo y a cambio de qué?

Aguantar la austeridad, ¿hasta cuándo y a cambio de qué?
El Hilo de la Madeja 10


¿Aguantar la Austeridad Hasta Cuando y A Cambio de Qué?

 

Tras las elecciones del año pasado, Morena se hizo de la Presidencia de la República, la mayoría en la casi totalidad de las dos Cámaras del Congreso y los Congresos estatales, de las presidencias municipales y de 5 de las 9 gubernaturas en juego , un tsunami político que arrasó conlos tradicionales partidos políticos, el PRI, el PAN y dejó al borde de la extinción al PRD y demás partidos satélites, particularmente a los que no se aliaron de alguna manera al partido de Andrés Manuel López Obrador.

Inició una reconfiguración política nacional que levantó grandes expectativas sobre los cambios que vendrían. A más de medio año de la transición en los puestos políticos tenemos que esos cambios han transitado por momentos de esperanza, pero otros no tanto.

 

 


Austeridad, o… si Juárez no hubiera muerto

Desde la campaña, el ahora presidente Obrador propuso que un eje fundamental del nuevo gobierno sería el de la austeridad. Emulando a Benito Juárez, propone la reducción de sueldos de funcionarios públicos de alto nivel, empezando por él mismo. Esto desató la furia y rebeldía de los ministros de la Suprema Corte de Justicia, de los Consejeros del INE, de diputados y senadores, gobernadores y hasta de uno que otro presidente municipal que se aprobaron en gobiernos pasados salarios exorbitantes como el de Tapachula que ganaba 137 mil 851 pesos o el de Silao Guanajuato que rondaba los 161 mil pesos.

Gobernantes de todo nivel se servían con la cuchara grande, gastaban cantidades millonarias en la remodelación de oficinas, en gastos superfluos como galletitas para sus reuniones y que se compraban con sobreprecios, cargando al erario los costos de autos, gasolinas, seguros médicos en el extranjero, la gasolina, sus comilonas en restaurantes de lujo, viajes al extranjero, además de tener en la nómina a toda la familia y hasta sus amantes. También aprobaron millonarios contratos para pagar el chayote a periodistas a sueldo para ocultar información o adular al gobernante.

 

 

 


El sobreprecio nuestro de cada día

 

En las compras públicas de todo tipo y la contratación de servicios y obra pública, el sobreprecio escondía los moches que religiosamente se llevaban los funcionarios públicos: el sacrosanto diezmo. Y no faltaron las “obras” millonarias que se anunciaron y se cobraron pero que nunca existieron, o se dejaron a medias. Carreteras inconclusas que en losplano aparecen completas: hospitales desmantelados al día siguiente de su inauguración. El reciente escándalo de Emilio Lozoya, ex -Director de Pémex y personero de Peña Nieto que adquirió la planta Fertinal, en condiciones de chatarra con un sobreprecio de 93.1 millones de dólares

 

 

 

 

 


Para todos AMLO-Card

 

Comprendemos y aplaudimos el fin de este sangrado uso del dinero público. Pero surgen legítimas dudas cuando la austeridad empieza a convertirse en recortes a rubros importantes del gasto social que debe realizar el gobierno y reconvierte la acción organizada de instituciones en asistencialismo bancarizado a través de la entrega de tarjetas a estudiantes, a personas con discapacidad, a adultos mayores etc. mientras se adelgaza el gasto a las instituciones.

 

Mi punto es que esta transmutación de servicios institucionales por entrega directa de dinero, tiene efectos negativos, al desmontar o debilitar de manera peligrosa el entramado institucional permanente, para sustituirlo por la entrega de “becas” cuyo monto si bien aligera las carencias no resolverá la histórica pobreza de ningunode los beneficiarios, si estas medidas no se acompañan de mejoras sustanciales en los salarios, en el fortalecimiento de los sistemas de salud públicos que garanticen el acceso a servicios médicos de calidad y oportunos, así como el abasto del cuadro básico de medicamentos para los pacientes.

 

 

 

El difícil trato con los empresarios

 

Entendemos que los grandes señores del dinero han montado durante décadas un entramado de intereses que han dejado en sus manos la economía, pero todavía no vemos políticas ni acciones que desaten ese nudo de intereses y que permitan al país ejercer una política económica autónoma y soberana. Mientrasa esos barones burgueses les notamos incómodos e impacientes por un lado, pero al mismo tiempo lanzan amenazas veladas para paralizar la economía si no se les concede mantener el control de la misma. Exigen a gritos continuar con la ruta trazada por la OCDE, el FMI y el BM.

Es de reconocer la eliminación de la condonación de millones pesos impuestos a poderosos empresarios, todos ellos cómplices de los fraudes electorales que le impidieron a obrador llegar al poder en 2016 y 2012, aunque aún nos deben la lista de los beneficiarios.

Vemos a un gobierno atado de manos en términos económicos, pagando la histórica insoportable deuda exterior y que le reduce al mínimo su margen de maniobra en el gasto social. El presupuesto aprobado en el Congreso para este año dejó insatisfechos a muchos sectores por recortes no sólo a salarios de altos funcionarios, sino al gasto corriente indispensable para la operación de importantes instituciones.

 

 

¿Hasta cuando, a cambio de qué?

 

Nos surgen muchas preguntas ¿esos recortes y consecuente pobreza presupuestal se repetirán durante todo el sexenio? Se pide aguantar a la población, a las universidades, a los institutos de salud y sus pacientes, a las instituciones de cultura etc. pero no se nos ha dicho a cambio de qué y hasta cuándo. Si el gobierno tiene respuesta, no debe dilatar en presentarla. Queremos que pasada la borrachera de mandar al diablo a los partidos del periodo neoliberal, esto se traduzca en algo distinto; no queremos resultados inmediatos pero sí necesitamos que nos señalen con claridad la ruta propuesta para salir del túnel.

Todos estamos dispuestos a colaborar, a participar, a ser parte del esfuerzo por sacar al país adelante. Lo hacíamos y lo hacemos a diario con nuestro trabajo, en momentos en que régimen neoliberal sólo se dedicó a saquear y entregar al país. Sólo necesitábamos un gobierno que estuviera a la altura. Sabemos que pueden tener errores, que en el gobierno hay malos elementos, rémoras saltimbanquis del régimen anterior (¿de qué otra manera podemos llamarlos?)por ejemplo a Velasco, al verde ex -gobernadorcillo de Chiapas por mencionar sólo alguno de las decenas de sátrapas que rondan los nuevos círculos del poder.

Estamos conscientes de que la inercia y lanefasta herencia histórica no se acabará en unos meses. Estamos a la expectativa porque merecemos un país distinto… ¡y de ninguna manera permitiremos una vuelta al pasado!, pero de ser necesario, buscaremos vías alternas al futuro. ¡No se equivoquen!

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